Hablar de la “La Escuelita de Pedro Beltrán” es hablar del punto de partida del Periodismo Nacional, con técnicas y estilos realmente periodísticos, considerándose así como el surgimiento del periodismo moderno.
Muchas de las técnicas hoy empleadas en las salas de redacción se conocen y se aplican por el sencillo hábito que viene ejerciéndose desde 1947, fecha en la que Beltrán asume la dirección del diario “La Prensa” con una visión particular: Innovar el tradicional formato del diario, en su forma y fondo (principalmente), y estar un paso adelante frente a sus más cercanos competidores, como “El Comercio” y “La Crónica”.
Es entonces, que Pedro Beltrán congrega a estudiantes universitarios con amplio conocimiento cultural y preparación académica, para formarlos dentro de los lineamientos periodísticos de la objetividad y la imparcialidad. Aquí me detengo brevemente para hacer una apreciación personal, y destacar el esmerado trabajo de formar una generación de arriesgados y sesudos periodistas, con la finalidad (creo yo) de ofrecer un mejor producto al público lector, acostumbrado y limitado a recibir información con datos precisos, sino también, educándolos a compartir y discriminar opiniones sobre temas de interés social.
Para eso, es que Beltrán, en sus frecuentes viajes a los EE.UU., ya había realizado un estudio a las publicaciones americanas, rescatando las técnicas de redacción periodística (como el lead, las 5 W’s, la pirámide invertida), las técnicas de diagramación, diseño, presentación, y sobre todo la influencia social y política que llega a tener la prensa en ese país a través de la opinión.
Armado de conocimientos, recursos y de personal, como los prestigiosos Mario Vargas Llosa, Fernando de Szyszlo, Julio Cotler, Sebastián Salazar Bondy (en ese entonces jóvenes universitarios), emprende una aventura periodística que ya no sólo sería la de informar, sino también la de volcar opiniones. A esta muchachada, conocida como ‘La Generación del 50’, se sumaron los legendarios periodistas Alfonso Grados Bertorini, Augusto Salazar Larraín y Julio Higashi.
Y a pesar de la expropiación que sufrió el diario durante el gobierno de Velasco y, posteriormente, su momentánea recuperación, como vemos “La Prensa” fue, indiscutiblemente, cuna de trascendentales periodistas que ejercieron la actividad periodística bajo dos elementos sustanciales: La Información y La Opinión. Hoy, para los estudiantes de esta carrera, es importante no sólo tener el ímpetu y la curiosidad de ejercerla, sino también estar acompañados de una base sólida de conocimientos que son parte de nuestra historia.
Fuentes consultadas:
- Los mejores días de la prensa - Joge E. Mendoza
- Artículo de Casalino Sen,Carlota - "Un liberal a carta cabal". Business, Año Vi No 59, Agosto de 1999, pp 36-37
- Guía Didáctica DUED Historia del Periodismo en el Perú II - Lic. Dennis José Montenegro Diaz

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